viernes, 1 de julio de 2011

Acciones en contexto

Los treintaiún días que se suceden en la ciudad, en julio de 2010, reúnen una serie de manifestaciones artísticas ancladas en la vigencia de las políticas y propuestas que los museos, espacios y centros culturales existentes promueven desde el comienzo y a lo largo de todo el año.
No obstante, el período subraya especialmente la permanencia de los circuitos abiertos por los festejos patrios, que tuvieron su inicio con la histórica celebración de los 200 años de la Revolución de mayo y continuaron el 9 de julio. Así es como desde entonces y durante todo el ciclo 2010, muchos de los agentes del campo del arte decidieron redefinir sus programas en torno a la conmemoración del Bicentenario argentino.
En este contexto, Rosario cristalizó una extensa oferta cultural. Puso de manifiesto la convergencia de discursos signados por una diversidad que esta vez iba a tener como correlato la aprobación de la ley de matrimonio gay el 15 de julio. Ese día el Senado de la Nación convirtió en norma el plan de modificar el Código Civil para habilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo; lo que convirtió a la Argentina en el primer país de América Latina en legalizarlo.
Con la proliferación de los debates sobre la igualdad de derechos, el espectro socio-cultural dio un vuelco productivo. Se recalcaron ideas como la imposibilidad de la libertad de expresión sin equidad, que se infiltraron en la gestación de ciertos procesos madurados en los últimos tiempos. Entre ellos: la visibilidad aumentada de los espacios emergentes, el reinado prolongado de la gestión artística, el crecimiento de los vínculos de cooperación mutua entre proyectos alternativos y oficiales, y la ampliación de perspectivas contemporáneas con los nuevos lazos entre las artes visuales, el diseño, el cine, la moda, la literatura y la música.

Los sucesos de julio1
El itinerario artístico de orden institucional comenzó con una individual del dibujante argentino Ricardo Liniers en el Centro Cultural Parque de España (01/07 al 05/08). La muestra, titulada Liniers es Macanudismo, fue curada por Rafael Cippolini quien dispuso de una amplia selección de piezas desplegadas a modo de retrospectiva.
Paralelamente, el Museo Castagnino+macro iniciaba su programa mensual con el IX Salón Diario La Capital. La apertura del mismo se hizo el 02/07, en el contexto de una gran fiesta que contó con la presencia del cantante Leo García.
Con la exposición y las acciones pensadas en el marco del certamen, el museo se propuso ofrecer una panorámica de la producción basada en el diseño contemporáneo de objetos. Consecuentemente, a las piezas del concurso se sumaron obras de la colección Castagnino+macro y las resultantes del taller desarrollado por Satorilab (a cargo de Alejandro Sarmiento y Luján Cambariere) en el Centro Cultural El Obrador del barrio Toba.
Al mismo tiempo, el Museo Diario La Capital brindó una semana de capacitación con la idea de aportar conocimientos y experiencias sobre distintos aspectos del diseño, considerando tanto la faceta de elaboración como la de comercialización y colocación en el mercado. Estos cursos y conferencias fueron impartidos por profesionales del área, entre los que se hallan: Laureano Mon, Dolores Navarro Ocampo, Arturo Grimaldi, Patricia Jablonka y Javier González King, entre otros.
Con estas actividades, la IX edición de este salón tendía a convertirse en un referente para el ámbito del diseño argentino. Pauta sobre la que el Museo Castagnino+macro venía trabajando con más empeño desde que inauguró un nuevo núcleo dentro del Programa de Incorporaciones en su colección, conforme con la ambición de cristalizar la experiencia del diseño como otra veta de lo contemporáneo.
El interés por el diseño es un rasgo latente de muchas propuestas surgidas recientemente. A nivel global y de manera progresiva, este campo de trabajo ha ganado un papel central en la civilización capitalista constituyéndose en uno de los ejes de la cultura asociada a la industria y al consumo.
Cabe señalar que, con perspectivas relacionadas, varias realizaciones independientes revisan el concepto adorniano de industria de la cultura instaurando sus propios regímenes de creación y difusión y estableciendo otro tipo de consumo.
Podríamos ubicar dentro de este parámetro a Iván Rosado y al espacio Cero, que han ampliado el circuito iniciado hace varios años por Cultura Pasajera.
A cargo de Ana Wandzik y Maximiliano Masuelli, Iván Rosado se ha consagrado con búsquedas alineadas en torno a ejes históricos y emergentes, plasmadas con un modelo curatorial propio que incluye prácticas editoriales alternativas. El 02/07, este también denominado almacén de libros, discos y fanzines lanzó una muestra con las piezas del concurso Gráfica Vodkamiel 2010. Una iniciativa derivada del proyecto Compartiendo Capital, concebido por Inés Martino y Fabricio Caiazza como una plataforma destinada a fomentar el libre intercambio de conocimientos y procesos.
Por su parte, Cero adoptó la noción de colectivo transdisciplinario incorporando a sus exposiciones y acontecimientos música, indumentaria, diseño y literatura. Durante este período, sus gestores promovieron nuevas colecciones y organizaron el encuentro Tardes modoté, el 29/07. Una cita con revistas, té, tortas y una proyección fílmica.
En otra dimensión se ubica Studio Brócoli, que opera a partir de otra alianza: las artes visuales, la performance y el cine. El mismo día de los festejos por la independencia argentina esta firma estrenó virtualmente su obra más reciente: el Trailer para amantes de Studio Brocoli. Dirigido por Mauro Guzmán, este film reunió por primera vez en su elenco a artistas como Claudia del Río, Román Vitali, Virginia Negri y Luis Berneri, y a personajes efímeros como Freddie Perdeedah.
Con gran ímpetu, en los últimos años ha triunfado el dibujo. Desde 2008, tiene un lugar en Oficina 26, que funciona en el taller de Pauline Fondevilla y Ariel Costa ubicado en la planta alta de la galería Pasaje Pam. El 07/07 aquí se concretó la primera exposición en Argentina de la artista francesa Fleur Noguera. Titulada Hypnose légere, la misma contó con una serie de dibujos exhibidos en paralelo con la presentación de las ediciones de la Fundación 30km/s, hechas en Barcelona entre 2003 y 2007.
El 15/07, en la planta baja del mismo establecimiento los promotores de Cultura Pasajera –Gabriela Gabelich, Lía Miceli y Román Rivoire- continuaron con la programación habitual de inauguraciones simultáneas en cinco zonas determinadas por situaciones estéticas diversas. El Cubo, intervenido por Inés Martino; la Vitrina, por Noel Llieber; la marquería Ribuar, ocupada por Gastón Herrera; la Vitrina Xs, con un video de Leticia El Halli Obeid, y el área del proyecto Monoambiente –de Georgina Ieraci-, que esta vez tuvo a Virginia Negri como invitada.
Tal como lo expresa Cultura Pasajera, la emergencia ha pasado a ser uno de los estatutos de la gestión practicada en forma independiente. Se ha convertido en un lineamiento conceptual y generador de diversos paradigmas experimentales. El colectivo La Herrmana Favorita –conformado por Ángeles Ascúa, Florencia Caterina y Matías Pepe- ha prosperado con este soporte, delineando sus acciones en torno al cruce entre gestión, curaduría, producción visual e intelectual. Esta intersección es ejercida con una periodicidad programada en La Antesala del Centro Cultural Lavardén, donde esta agrupación plantea exhibiciones como la de Bernardo Duville, inaugurada el 22/07 con texto de Ernesto Ballesteros.
Con otro tipo de régimen curatorial, la Biblioteca Alfonsina Storni propone un ámbito para la joven generación. Allí, al finalizar julio un grupo de dibujantes constituido por Lisandro Arévalo, Juan Barbieratti, Matías Chianea, Gastón Herrera, Romina Pedrazzoli y Sebastián Schvarztman presentó T.E.D. (Táctica y estrategia del Dibujo). Una muestra donde los artistas trabajaron in situ para plasmar a escala humana su concepción del milenario arte del dibujo.
También el Museo Diario La Capital reserva una plaza para la emergencia con la sala Menos 30. Desde el 23/07 ésta albergó una serie de dibujos, pinturas y objetos intervenidos de Carlos Mariano Aguirre.
El CEC (Centro de Expresiones Contemporáneas) también se ha alimentado de estos arquetipos expositivos ya que, por entonces, formulaba un ciclo dedicado a fotógrafos emergentes curado por Andrea Ostera. Cabe señalar la participación de Ostera, coordinadora de un taller de esta especialidad con Laura Glusman. El mismo se ha convertido en una de las instancias de formación más activas de la ciudad para aquellos creadores que basan su labor en esta práctica.
Como correlato de este panorama aparecen los programas museales, que tienen su anclaje principal en la memoria como contenido.
Primeramente se destaca el Museo de la Memoria, que en este tiempo, luego de años de esperas y debates, preparaba desde el 23 de marzo su traslado definitivo al edificio donde funcionó el Comando del II Cuerpo del Ejército durante la última dictadura militar (1976-1983).
Luego están aquellas instituciones que continuaban el curso de sus agendas comprometidas con los festejos por el Bicentenario.
En este sentido, en el Museo de la Ciudad seguía en vigencia la puesta documental histórica Ciudad de Rosario: Episodio I. Asimismo, en forma simultánea en la sede Castagnino del Museo Castagnino+macro y en el Museo Histórico Provincial Dr. Julio Marc permanecía en cartelera Entre Centenarios: El arte “nacional” en la configuración del campo artístico rosarino 1910-1925. Emprendedores de un gran trabajo de investigación, durante este mes los curadores María de la Paz López Carvajal y Pablo Montini complementaron la escena visual de este proyecto con conferencias a cargo de las especialistas María Isabel Baldasarre (15/07) y Valeria Príncipe (29/07), y con una visita a la residencia del Dr. Teodoro Fracassi, proyectada en 1925 por el arquitecto Ángel Guido (17/07).
Por su parte, el macro se integraba a esta programación oficial con otra perspectiva, coherente con su naturaleza. Afincado en el terreno móvil del arte contemporáneo, en este momento albergaba la colectiva itinerante Variaciones tecnológicas, llevada a cabo por la Fundación Telefónica de Buenos Aires. Con obras de Diego Alberti, Nicolás Bacal, Fabián Nonino y Leo Núñez, esta exhibición lideraba el escenario de aquellas curadurías sujetas al vínculo entre arte, ciencia y tecnología.
En el mismo establecimiento tenía lugar, desde el 08/07, parte del repertorio del Festival de la Luz que había llegado a su edición número XVI. Bajo el lema de Identidades en tránsito, este evento expuso los relatos fotográficos de Gustavo Groh y Andrea Mendes.

Cultura nocturna
Hay entornos que permiten desglosar la idea de una emergencia asumida y manifestada en la eventualidad, en la transición absoluta. La noche es uno de esos contextos, pues muchas de las acciones que en ella transcurren certifican la existencia de una cultura específica. Un paradigma subyacente que reúne propuestas diferentes en el marco de una concepción amplificada de la noche como zona experimental.
El grupo Rollex, comandado por Federico Leites (voz), e integrado también por Martín González (bajo y batería) y Martín Laurencena (guitarra) surgió en este medio. Desde hace algunos años, esta banda de reversiones, poesía y performance hace shows en distintos espacios, ubicándose alternativamente con una particular mezcla géneros y estilos artísticos. Esculturas, proyecciones y vestuarios ornamentales forman parte de estas puestas en escena, que en esta etapa fueron montadas en tres ocasiones. El 03/07 en el Bar del Mar, donde el equipo planteó la mixtura del espectáculo con un desfile del diseñador Manuel Brandazza, y el 09/07 y el 20/07 en McNamara.
Con una modalidad más efímera apareció en esta época el colectivo Ejército de Vanguardia. Una agrupación de trece chicas que el 24/07 realizó la fiesta Gold Nite en La Macarena Club, con los Djs Pareja y Ana Helder como invitados. Con un ímpetu festivo, hoy las integrantes se identifican con la figura del ejército de salvación para producir también una serie de ferias americanas con subastas de prendas y accesorios intervenidos.
En la trasnoche, también se suman otras opciones vigentes incluso hasta ahora, tales como la Bizarre Party, las fiestas de Planeta X, las sesiones electro-pop del Café de la Flor y la 808 Indie Pop en La Macarena. Justamente por su permanencia, estas iniciativas han forjado un circuito lateral divulgado y prolongado en Facebook. La conocida red social que oficia como escenario global de una multitud de expresiones subterráneas que, pese a su condición ficcional, se ha convertido en una constante de la amplísima plataforma cultural de la Rosario actual.

NOTAS

[1] En este apartado y en el siguiente se hace mención sólo de algunas de las manifestaciones artísticas surgidas en julio, con la intención de registrar más que una cronología de sucesos un panorama generalizado con algunas particularidades propias de la situación cultural vigente.

Publicado en: Anuario: registro de acciones artísticas, Rosario 2010, editores Lila Siegrist, Pablo Montini, Georgina Ricci, Rosario, Anuario, 2011, pp. 74-83. Ver publicación completa online: click aquí.

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