viernes, 6 de octubre de 2017

La hipótesis del masturbador imbécil

Exposición colectiva en el estudio de Mauro Guzmán
Laprida 627, Rosario, Argentina
Inauguración: 6 de octubre de 2017
Cierre: noviembre de 2017
Artistas: Gustavo Cabrera, Bruce LaBruce, Mauro Guzmán, Brian Kenny, Leo Peralta, Gorka Postigo, Verónica Uguet y Dani Umpi
Autores de los manifiestos: Diego Bonzi, Diego de Aduriz y Duen Sacchi-Magdalena de Santo
Activación: Clara Miño
Diseño gráfico: Rafael Beltrán
Curaduría: Nancy Rojas

La hipótesis del masturbador imbécil opera como una alegoría viciosa del mostrismo. Como una exposición que pretende activar el sentido de un conjunto de obras y manifiestos, los cuales ponen en escena la existencia paralela de un activismo disidente y de una nueva plataforma de mostración queer difundida desde el interior de la cultura mainstream.
Considerando que la radicalidad del arte no se encuentra en las instituciones sino en la construcción de ficciones, LAHDMI, que cuenta con artistas de distintas nacionalidades y situaciones generacionales, se despliega sobre el fantasma de cierta cartografía erotizante, tropi-camp y pos-pornográfica, dentro de una casa. Construye un itinerario dispuesto a ficcionalizar un diálogo mutante y diacrónico, a través del tráfico de las imágenes y palabras de Diego Bonzi, Gustavo Cabrera, Diego de Aduriz, Bruce LaBruce, Mauro Guzmán, Brian Kenny, Leo Peralta, Gorka Postigo, Duen Sacchi, Magdalena de Santo, Verónica Uguet y Dani Umpi.
Discursivamente, este ensayo recupera el sentido de lo que metafóricamente Paul B. Preciado llamó La hipótesis del masturbador imbécil, para señalar la inscripción acrítica que tiene la pornografía, cuando es pensada como un código cerrado y repetitivo. Como si escribiera un manifiesto, y a expensas de recuperar en sus prácticas el porno, los dildos, la cultura BDSM, las estéticas butch/femme y drag King y el post-porno, Preciado advierte que quizás “haya llegado la hora de formular una ecología política general de la cultura interesada en re-evaluar la producción, la definición y el reciclaje de sus detritos culturales, así como de apostar por una posible revolución de objetos sexuales y masturbadores imbéciles, capaces de convertirse en productores subversivos y usuarios críticos de la pornografía”.
En efecto, en el marco de la realización de la Marcha del Orgullo LGBTI en Rosario y como antesala del proyecto Simposio Peluca, esta hipótesis formula un desvío posible para la activación de un pensamiento crítico en favor de la masturbación de los imbéciles, como figura y como palimpsesto político, estéticamente cursi y tendencioso. Como brújula que al día de hoy sigue marcando la hegemonía de códigos cómplices de la normalización del héteropatriarcado y de las tecnologías de género.
Este proyecto es posible gracias a la cortesía de La Fresh Gallery y del Festival Asterisco.
Cuenta con el apoyo de Espacio Santafesino y del Fondo Nacional de las Artes.



SITIO WEB DE LA EXPOSICIÓN / https://lahdmi.blogspot.com

FANZINE / Descargar acá

La hipótesis del masturbador imbécil | Fanzine



Fanzine publicado en en el marco de la exposición La hipótesis del masturbador imbécil, con obras de Gustavo Cabrera, Bruce LaBruce, Mauro Guzmán, Brian Kenny, Leo Peralta, Gorka Postigo, Verónica Uguet y Dani Umpi, y manifiestos de Diego Bonzi, Diego de Aduriz, Duen Sacchi y Magdalena de Santo (artista invitada: Clara Miño). La muestra fue realizada en la casa-taller de Mauro Guzmán, en Rosario, desde el 6 de octubre a noviembre de 2017. Fue concebida como parte del proyecto Simposio Peluca.

Enlace al sitio web de la exposición: click aquí.

LAHDMI: una hipótesis para pensar el tráfico del deseo como zona estético-performativa de disidencia


Por Nancy Rojas

Desde hace varios años que, en el mundo, los estudios queer forman parte de las prácticas curatoriales, diseminando numerosas perspectivas en torno a la representación del deseo, las relaciones sociales y políticas de poder dentro de la sexualidad y la crítica al sistema sexo-género.
En este contexto asoma como clave, y cada vez más influyente, un nuevo canon asociado a los usos del tacón y la peluca. Objetos que forman parte de una iconografía, que hoy pareciera señalar la necesidad de una discusión en torno a los trayectos y tácticas de activación-desactivación ideológica de producciones que en el pasado forjaban un espacio de discrepancia.
En este sentido, la apropiación de la metáfora de La hipótesis del masturbador imbécil opera como un Dimmer para divisar esta nueva fenomenología estética. Como una jalea para hacer de esta exposición una alegoría viciosa del mostrismo, poniendo en escena la existencia paralela de un activismo divergente y de una nueva plataforma de mostración queer difundida desde el interior de la cultura mainstream.
Cuando Paul B. Preciado advirtió el desprecio académico que suscita la pornografía, considerada como basura cultural, se jactó de aventar otro de sus derrames teóricos con lo que denominó La hipótesis del masturbador imbécil. Quería señalar la inscripción acrítica que tiene la pornografía, cuando es pensada como un código cerrado y repetitivo. Como si escribiera un manifiesto, y a expensas de recuperar en sus prácticas el porno, los dildos, la cultura BDSM, las estéticas butch/femme y drag King y el post-porno,[1] en su texto “Museo, basura urbana y pornografía”, señaló que quizás “haya llegado la hora de formular una ecología política general de la cultura interesada en re-evaluar la producción, la definición y el reciclaje de sus detritos culturales, así como de apostar por una posible revolución de objetos sexuales y masturbadores imbéciles, capaces de convertirse en productores subversivos y usuarios críticos de la pornografía”.[2]
Considerando que la radicalidad del arte no se encuentra en las instituciones sino en la construcción de ficciones, LAHDMI reflota esta hipótesis desplegándose sobre el fantasma de cierta cartografía erotizante, tropi-camp y pos-pornográfica. Dentro de una casa, construye un itinerario dispuesto a ficcionalizar un diálogo inestable y diacrónico, a través del tráfico de imágenes y palabras de artistas de distintas nacionalidades y situaciones generacionales.
En su manifiesto “Afrodita”, Diego Bonzi concibe al placer como capital colectivo. Como fuerza disruptiva en un contexto socio-político abatido por el necroliberalismo.
Su llamamiento al sudor se magnetiza en la mixtura de un somos variable, fundando un cóctel donde “la perla de puro plástico de cotillón” puede devenir “subversiva”.[3]
El espectro fronterizo de su manifiesto hace eco en el trabajo de Dani Umpi. Artista uruguayo cuyas compulsiones se cristalizan en piezas que abarcan la industria cultural, la cultura popular, la tradición drag y distintas expresiones artísticas.
En 2014, Umpi empezó a realizar sus Parangolés rígidos. Una serie de obras que, en sí mismas, trascienden su objetualidad cuando son activadas performativamente. El ímpetu intertextual de estas creaciones conduce directamente a la figura heroica del brasilero Hélio Oiticica, quien además de introducir el concepto-obra de Parangolé, abrió una ruta para revisar la noción de camp, acuñada por Susan Sontag en su célebre ensayo de 1964.[4] Fue Oticica quien en 1971, viviendo en Nueva York, usó el término tropicamp, “para caracterizar un elemento de resistencia a la gradual comercialización de las estéticas queer de la época”.[5]
Con esta herencia, la obra de Umpi invoca la pregunta sobre ¿cómo podemos interpelar hoy los usos que hace del camp, y también del trash, la historiografía de las prácticas artísticas latinoamericanas?
Es que si de algo se jacta LAHDMI es del uso de concepciones y materiales manipulables y disputables. En el work in progress de Gustavo Cabrera hay una insistencia en poner a los materiales en crisis, en ensayar modelos fugaces para un diario personal reservado a un vouyerismo afanoso de los flujos del homoerotismo. Efusiones candentes y explícitamente visibles en las producciones de Bruce LaBruce, Mauro Guzmán, Brian Kenny y Gorka Postigo.
El caso de LaBruce —cineasta, fotógrafo, escritor y artista con sede en Toronto– es significativo por la impronta que dejó en Argentina la circulación subterránea de The Raspberry Reich (2004), años después de ser estrenada. Una película que trata sobre alemanes de la izquierda moderna adoptando la cultura de los movimientos de la extrema izquierda de los años setenta. Se volvió Icónica en el ámbito de la pornografía gay de culto, habilitando paradójicamente la propagación de eslóganes como: "Masturbation is counter-revolutionary”.
El abordaje decisivo del cuerpo como materia política y visual y como pilar de desactivación de interpretaciones normalizadoras en torno al género, al sexo y la identidad también es un basamento de las fotografías de Mauro Guzmán. En ellas, la impronta pornográfica se halla sujeta a una idea de la masculinidad alterada, cuya genitalidad erecta se confunde entre los paisajes barrosos y fantasmales. Son imágenes cuya oscuridad consigna la probabilidad de un ocaso verde fluorescente, en un cosmos litoraleño.
“(…) fuego húmedo y a veces mojado en la boca pene vagina pechos y ano”.[6] Podemos decir que “Tres sexos”, de Diego de Aduriz, avanza alegóricamente sobre las fotos aquí mostradas.
En su texto, la deconstrucción del género no sólo es figurada sino también trasladada a visiones surrealistas que registran lo aparentemente indocumentado. Un mundo trans cuya sensualidad admite materias como piedra, metal y brillantina, y situaciones de misterio, caída libre y muerte gozoza.
Surrealidad y sexualidad conforman aquí una dialéctica presente en los trabajos de Leo Peralta, Gorka Postigo y Brian Kenny. Tres artistas que, a través de sus retratos, confabulan con lo monstruoso entre el refinamiento propio de un diseño de sí, la suntuosidad de la fotografía de moda y, específicamente en el caso de Kenny, el homoerotismo en su versión más fidedigna de la cultura mainstream. Por ende y a colación, en esta cartografía erotizante, tropi-camp y pos-pornográfica, ¿qué lugar ocupa el feminismo? ¿Hay un espacio para el lesboerotismo en el campo de la producción de imágenes? LADMI también formula estas preguntas, anunciando la inscripción de otra posible hipótesis para futuros ejercicios críticos.
La producción de Verónica Uguet puede ser visualizada bajo esta perspectiva.
La artista, que luego de viajar por Argentina y Bolivia adaptó su trabajo al consumo callejero y a las variables productivas que estos tránsitos le proveían (materiales, paisajes, rostros, arquitecturas y escenas historiográficas y sociales), hoy presenta una serie de dibujos en los que aparece, al igual que en sus poemas, una iconografía erótico-feminista. Un teatro, que visualizado en el contexto de sus itinerarios ambulantes y de la defensa de un alma libre y mutante, sintoniza con las claves del anticolonialismo presentes en los proyectos de Duen Sacchi y Magdalena de Santo. Pareja argentina de artistas, performers, escritoras, investigadoras, ex-filósofas y docentes, que vive en España.
En su texto-pancarta Populismo cuir, aparece una tradición literaria que vincula la emancipación, con la politización y las expresiones sexo afectivas.
“Quería llegar con vos por primera vez a la pirámide de Plaza de Mayo, salir del confort de cada manifestación lésbica para reunirnos en esos icónicos ladrillos blancos rebalsantes de historias”.[7]
A lo largo de este cuento, Sacchi-De Santo asumen el paradigma de la colectivización mediante imágenes que tienen a la manifestación como estética y como estela de la resistencia.
El deseo, el sudor y el placer, tanto en sus piezas como en el resto de las producciones de esta muestra, funciona como motor y como zona de divergencia, formulando un desvío posible para la activación de un pensamiento crítico. Un sudario teórico y visual que pretende discurrir sobre la masturbación de los imbéciles como figura posible y como palimpsesto político, estéticamente cursi y tendencioso. Como brújula que al día de hoy sigue marcando la hegemonía de códigos cómplices de la normalización del héteropatriarcado y de las tecnologías de género.


NOTAS

[1] Julia Masacesse, “Prólogo”, en: Posmuseo, Buenos Aires, Malba, 2017, pp. 14-15.
[2] Paul B. Preciado, “Museo, basura urbana y pornografía”, en: Posmuseo, op. cit., p. 45.
[3] Diego Bonzi, “Manifiesto Afrodita”, 2017, publicado en este fanzine y en el portal El Corán y el Termotanque.
[4] Susan Sontag, “Notas sobre lo camp”, en: Contra la interpretación, Madrid, Alfaguara, 1996, pp. 355-376.
[5] Max Jorge Hinderer Cruz, “TROPICAMP: Pre- y Pos-Tropicália. Algunas notas sobre el contexto de producción de Hélio Oiticica en 1971”, en: AAVV, Ur_versitat 2012. Lecturas recíprocas y alternativas de la modernidad, Valencia, Editorial Universitat Politècnica de València, 2013, p. 72.
[6] Diego de Aduriz, “3 sexos”, 2013, publicado en este fanzine y también por Ediciones Belleza y Felicidad, Buenos Aires.
[7] Duen Sacchi y Magdalena de Santo, Populismo Cuir, 2017, Pancarta, ficción Social.


Texto curatorial publicado en en el marco de la exposición La hipótesis del masturbador imbécil, con obras de Gustavo Cabrera, Bruce LaBruce, Mauro Guzmán, Brian Kenny, Leo Peralta, Gorka Postigo, Verónica Uguet y Dani Umpi, y manifiestos de Diego Bonzi, Diego de Aduriz, Duen Sacchi y Magdalena de Santo (artista invitada: Clara Miño). La muestra fue realizada en la casa-taller de Mauro Guzmán, en Rosario, desde el 6 de octubre a noviembre de 2017. Fue concebida en el marco del proyecto Simposio Peluca.

Enlace al sitio web de la exposición y descarga del fanzine en pdf: click aquí.

martes, 1 de septiembre de 2015

Ten cuidado / Ciclo El borde de sí mismo

Ten cuidado
Dirección: Mauro Guzmán
Intérpretes: Nancy Rojas, Luciano Ciarrocca, Mauro Guzmán
Libreto: Nancy Rojas
Escenografía: Mauro Guzmán
Visuales | Fotografía: Rafael Beltrán
Funciones: 04/09 20.00 hs. | 05/09 16.00 hs. | 06/09 18.30 hs. | 10/09 20.00 hs. | 11/09 18.30 hs.

En el marco del ciclo El borde de sí mismo. Ensayos entre el teatro y las artes visuales | Jérôme Bel (Francia), Ariel Farace (Argentina), Bruno Gruppalli & Daniel Joglar (Argentina), Mauro Guzmán & Nancy Rojas (Argentina), Silvio Lang (Argentina), Richard Maxwell (Estados Unidos), Liliana Porter (Argentina), Rubén Szuchmacher (Argentina) | Curaduría: Javier Villa y Alejandro Tantanian | Del 14/08 al 27/09 de 2015 | Museo de Arte Moderno de Buenos Aires | Av. San Juan 350 - Buenos Aires - Argentina

Ten cuidado es un proyecto que toma al género del biodrama como punto de partida, interpelado por la idea de la biografía como ficción generadora de una puesta en escena expandida. [*]
Se trata de un ensayo escénico constituido por una suma de textos basados en la historia personal de una agente del campo del arte, documentos de archivo, acciones e imágenes cinematográficas interpretadas en voz alta. Un work in progress con flashbacks subjetivos, alusivos a cierto escenario artístico y socio-cultural argentino, que expone la pulsión entre construcción y quebrantamiento de una identidad familiar, social y de género.
En escena, una curadora, ensayista y productora de arte asume el rol de intérprete. Es dirigida y, por ende, situada en un espacio de negociación con su propia biografía. Dispone su cuerpo para jugar narrativamente con los aspectos de la identidad, atravesando diferentes tópicos que van desde la propiedad del nombre como alegoría de una autoría inestable hasta la relación entre poder y desigualdad.
Tácticamente, la propuesta procura ahondar en complejidades escénicas experimentales e inconclusas, haciendo de la performance un módulo de alteración espacial, dispuesto a subvertir la actuación guionizada.
Conceptualmente, en tanto presentada dentro de un museo, esta producción habla de la curaduría como manifiesto y como drama, y también del drama como curaduría. Dentro y fuera de estos límites, explora los alcances de la interpretación y la dirección teatral como fases experimentales de lo curatorial.

[*] Surgió en el marco del seminario-taller de Biodrama, dictado por Vivi Tellas en Rosario, en 2013, organizado por el Centro Cultural Parque España/AECID y La Comedia Teatro Municipal de Rosario.

Entradas: en la recepción del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires o en Alternativa Teatral (www.alternativateatral.com)

miércoles, 28 de mayo de 2014

Linda Bler and other «flaming creatures»

[1] Por Nancy Rojas

En 2011 Mauro Guzmán conoce a Jack Smith (1932-1989).
El impacto provocado por aquel universo de criaturas flameantes, presentado en Jack Smith: a feast for open eyes[2] arrojó nuevas luces sobre Linda Bler[3] y los monstruos y monstruosidades del proyecto del cual fue protagonista entre 2006 y 2009.
Es también en ese mismo año y en el mismo escenario geográfico, Londres, cuando se tropieza con John Waters, a quien ya admiraba desde hacía tiempo y para quien Smith es el único director de cine verdaderamente underground.[4] El encuentro, completamente casual, se produce en la puerta de uno de los cines Odeon un 11 de septiembre culminando con un selfie y un obsequio. De las manos de Guzmán Waters recibe un regalo: un catálogo cuya tapa es un primerísimo plano de la artista más vomitiva de la historia.[5]
Citar estos acercamientos prodigiosos a dos de los más grandes artífices del trash fundamenta la necesidad de leer la obra de Mauro Guzmán a la luz de ciertas culturas subterráneas -el cine experimental de los años 60, el teatro under argentino de los 80, las prácticas camp de los años 70 en adelante tanto queen como king- y de la propagación libre de imágenes fundada en el éxito de aplicaciones y plataformas online de difusión colaborativa.
Pasaron cinco años del último rodaje del proyecto Linda Bler. Sus películas siguen siendo insoportables. A costa de un método propio, han convertido al error en una cualidad autorizada y admirada. El error, como también el expresionismo de los gritos desenfrenados, el vómito, las malas traducciones y el papel celofán como mar son la clave de la fascinación que provoca Linda Bler. La artista maldita que cambió el destino de una propuesta formulada con las consignas del fracaso. Su trascendencia la convirtió en la frustración de la filosofía looser que alguna vez la había activado.
En esta primera exposición de Guzmán en España, las nueve películas de dicho proyecto se exhiben junto con dos series de piezas recientes, no menos perturbadoras: La Guzmania & el amante de las hiedras hermafroditas y las denominadas Obras insoladas.
La primera se halla atravesada por otro fructífero encuentro. Fue hace unos pocos meses, cuando Guzmán descubrió una nueva entidad vegetal con la cual entabló una relación fidedigna: la Guzmania. Planta perenne de la familia de las Bromeliáceas, cuya característica biológica es el hermafroditismo. Su nombre genérico, otorgado en honor de un Guzmán,[6] y su fisonomía le inspiraron las imágenes propicias para la creación de videos, dibujos y fotografías donde su propia identidad fuera nuevamente traficada.
Tal como sucedió con Linda Bler y también con la videoinstalación Autocine Guzmán (2008),[7] La Guzmania & el amante de las hiedras hermafroditas vuelve a forjar un espacio de negociación con la ficción de la propia autobiografía.[8] Guzmán es y no es la Guzmania. Y La Guzmania en tanto obra es el escenario de una mascarada, una forma de impunidad donde, bajo el velo de diferentes personajes, se oculta un sujeto barbudo, el artista. Nos hallamos entonces ante una farsa que esta vez redobla la apuesta al engaño a partir de la identificación inevitable entre el nombre de la planta y el apellido de su dueño, su autor.
Todos los relatos de esta producción videográfica objetan lo antitético. Proponen una personalidad múltiple, un universo móvil donde el propio Guzmán, en tanto director y performer, se trasviste y se vuelve intérprete de una serie de personajes genéricamente inclasificables que tienen en común la barba y que hacen las acciones más disparatadas: besar plantas de forma pasional y desesperada, robarlas, masturbarlas, comer bananas, chuparlas. Las figuras específicas son, por un lado, una especie de jeque amante y guardián de su harén, conformado por Guzmanias, y las Guzmanias, muñecas vivientes, verdaderas musas surreales que yacen en una imponente naturaleza tropical.
El guiño es, en este caso, hacia las películas del cine mudo, pero también a un tropicalismo pastoso y delirante. Lo que hace de estas piezas obras excesivas, capaces de dar continuidad a ese imperio de la desmesura iniciado con el proyecto Linda Bler y continuado también en las Obras insoladas.
Éstas últimas fueron realizadas a partir de procesos basados en investigaciones en torno al empleo de la imagen en diálogo con aquellos dispositivos virtuales de transformación que están en boga. El artista somete a las imágenes propias, obras de años anteriores, descartes y fotos de archivo, a situaciones excesivas de manipulación para transponerlas al ámbito de la post-producción. Las quema. Y con esa acción plantea una relación análoga entre el límite al que puede llegar a elevarse la temperatura del color y el grado de furor alcanzado por los conflictos climáticos causados por el calentamiento global.
A nivel iconográfico, son, estas Obras insoladas una acumulación de cuadros fotográficos homo-eróticos de carácter pop. Entre éstos se halla desde el mítico beso entre Superman y Cristo, plasmado originariamente en La historia de amor más bella, más grande y más heroica de todos los tiempos (2007) y ahora en cuatro fotografías de distinta graduación tonal, hasta un conjunto de flores y retratos de encuadre no convencional que dialogan con un repugnante Durazno salvaje.[9]
Las Obras insoladas son fotografías estrictamente trash. En primer lugar, porque guardan una sensibilidad de la sobreinformación y de la sobreproducción baja.[10] Y luego, porque hablan de una apología de lo residual impulsada por el amor al exceso de visualidad. Escenarios convulsos y retorcidos, cuerpos masculinos sensuales y/o moribundos y la materia prima vibrante hacen de este universo un paraíso de la impureza. La misma impureza y hasta cierta obscenidad encontramos en Linda Bler y en La Guzmania. Imágenes también incandescentes con las que su autor se reinventa lejos de la fijeza, en el delirio outsider yendo y volviendo hacia los límites, trasheándolos y problematizándolos.


NOTAS

[1] Flaming creatures es el título de una de las obras más polémicas y trascendentales del ícono de la escena under neoyorkina de los años 60: Jack Smith.
[2] Una quincena de films, eventos y simposios dedicados a Jack Smith, presentados en el ICA (Institute of Contemporary Arts), Londres, del 7 al 18 de septiembre de 2011.
[3] En 2006 Mauro Guzmán se duplica, se traviste y se transforma dando luz a una figura emblemática, a la que da a conocer con el nombre de Linda Bler. Este personaje, que responde a la institución de un alter ego femenino en el campo del arte, protagonizará las tituladas Trilogía del terror (2006-2008), Trilogía del amor trágico (2008) y Trilogía animal (2009), del proyecto Linda Bler. Artista poseída. Tres entregas fílmicas del sello Studio Brócoli que funcionan como eslabones de un circuito determinado por el uso, el abuso y la fisura de ciertos mecanismos de construcción de las artes visuales y el cine. www.proyectolindabler.studiobrocoli.com
[4] Mary Jordan, entrevista con John Waters en: Jack Smith and the destruction of Atlantis, EEUU, Tongue Press Productions, 2006.
[5] Roberta Valenti, “Apéndice”, en: catálogo de la exposición Tríada / Proyecto Linda Bler. Artista poseída, Rosario, Argentina, museo Diario La Capital, 23 de septiembre al 1° de noviembre de 2009.
[6] El español Anastasio Guzmán, farmaceútico y coleccionista de objetos de historia natural.
[7] “La historia familiar cuenta que en el año 1976, en un autocine de la ciudad de Mendoza, durante una luna de miel no autorizada, Ana María Migliazzo de 31 años y Demetrio Guzmán de 39, encargaron a quien sería su primogénito en un autocine. La cigüeña era yo: Mauro Guzmán (1977)”. Este pasaje forma parte del texto que acompaña la instalación Autocine Guzmán, realizada en 2008 y recompensada con el Primer Premio arteBA-Petrobras de Artes Visuales.
[8] Cf. Estrella de Diego, No soy yo. Autobiografía, performance y los nuevos espectadores, Madrid, Ediciones Siruela, 2011.
[9] Durazno salvaje, 2011, video color y sonido, 1 min 30 seg.
[10] Cf. Inés Katzenstein, “Trash: una sensibilidad de la sobreinformación y de la sobreproducción baja”, en: Poéticas contemporáneas: Itinerarios en las artes visuales en la Argentina de los 90 al 2010, Buenos Aires, Fondo Nacional de las Artes, 2010.

Publicado en en el marco de la exposición de Mauro Guzmán Linda Bler y otras obras insoladas, Madrid, La Fresh Gallery, 24 de abril al 30 de mayo de 2014. Enlace a la exposición y descarga del texto en pdf: click aquí.

Datos de la imagen: Mauro Guzmán, La Guzmania & el amante de las hiedras hermafroditas, 2014, still, video transferido a DVD, color y sonido, 6 min 26 seg.

domingo, 13 de abril de 2014

Linda Bler y otras obras insoladas

Linda Bler y otras obras insoladas | Mauro Guzmán
Comisaria: Nancy Rojas
Inauguración: 24 de abril de 2014, 19 h
Cierre: 30 de mayo de 2014
La Fresh Gallery
Conde de Aranda, 5 - 28001 - Madrid

Linda Bler y otras obras insoladas es la primera exposición de Mauro Guzmán en España. Presenta al conocido proyecto Linda Bler. Artista poseída junto a las piezas inéditas de La Guzmania & el amante de las hiedras hermafroditas y algunas producciones realizadas a partir de procesos de insolación. Procesos basados en investigaciones en torno al empleo de la imagen en diálogo con plataformas virtuales, donde se somete a las imágenes propias de archivo a situaciones excesivas de manipulación para transponerlas al ámbito de la post-producción. Procesos donde la acción de quemar las imágenes es concebida a partir de la relación análoga entre la temperatura desbordante de los colores y el frenesí de los conflictos climáticos. Las obras del proyecto Linda Bler y las fotografías, dibujos y videos de Guzmán aquí reunidos exploran la naturaleza febril del color, el cuerpo y la iconografía bajo el umbral del trash, el pop y las estéticas queer. Tanto en La Guzmania como en Linda Bler, estos universos visuales son extremados en el uso del retrato como instrumento al servicio del tráfico de la propia identidad.

Acerca de Linda Bler
En 2006 Mauro Guzmán se duplica, se traviste y se transforma dando luz a una figura emblemática, a la que da a conocer con el nombre de Linda Bler. En sus intenciones no está el propósito de usar un sobrenombre, sino la creación de un personaje cuyo epígrafe de artista poseída –con referencia al papel de la actriz Linda Blair en El exorcista- responde a la institución de un alter ego femenino en el campo del arte. Encarnado por el autor, este fenómeno protagoniza las tituladas Trilogía del terror (2006-2008), Trilogía del amor trágico (2008) y Trilogía animal (2009). Tres entregas fílmicas del sello Studio Brócoli, que funcionan como eslabones de un circuito determinado por el uso, el abuso y la fisura de ciertos mecanismos de construcción de las artes visuales y el cine.
www.proyectolindabler.studiobrocoli.com

martes, 21 de mayo de 2013

Acerca del proyecto UM UND UM DIE ZUKUNFT

En 2011 Studio Brócoli comenzó a trabajar en esta pieza escénica junto con Paula Fernández y Anabel Martin, con la idea de hacer confluir lenguajes como el teatro, el cine, la performance, la danza y el objeto escultórico.
En este marco, UM UND UM DIE ZUKUNFT se ha constituido como proyecto de investigación en torno a las disciplinas artísticas que trabajan con el cuerpo, los objetos y el espacio.
El objetivo ha sido poner en práctica el método de trabajo de Studio Brócoli intentando corromper ciertos esquemas de narración y poniendo en el centro de la escena al cuerpo en movimiento en tensión con la abstracción.
Paralelamente, UM UND UM DIE ZUKUNFT se ha formulado como propuesta curatorial para pensar lo escénico desde una perspectiva performativa. Mirada que cuenta con numerosos antecedentes y que permite abandonar ciertas convenciones acerca del hecho teatral, para ubicarnos en un terreno determinado no sólo por las prácticas artísticas sino también por metodologías y líneas de trabajo procedentes de otros campos.
Se ha planteado como un modo de abordar el arte a partir del cuerpo como máquina de interpretar, inscripto en las discusiones sobre los límites del teatro y la performance extendidas de los años 60 en adelante.
En este sentido, UM UND UM DIE ZUKUNFT muestra al teatro como un módulo a editar y a la performance como una manera de replantear las estructuras disciplinares del ámbito cultural. Ensaya y teoriza en torno a la realización escénica como lugar de producción de acontecimiento, como espacio de transacciones, apropiaciones y renovaciones, de tensiones entre la prueba y el resultado final.
UM UND UM DIE ZUKUNFT (alrededor el futuro) | Performance: Paula Fernández Besso - Anabel Martin | Dirección: Mauro Guzmán | Curaduría y producción: Nancy Rojas | Asistencia de dirección: Rocío Martin | Diseño y producción de vestuario: Nicolás Biolatto | Composición musical y performance sonora: Diego Liñan | Fotografía y Diseño gráfico: Georgina Ricci | Registro videográfico: Conrado Gonzalo | Registro fotográfico de funciones en el CEC y en La Toma: Gastón Miranda, Ani Emón Ferri | Estreno: 11 de Mayo de 2013 - CEC (Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario) - Argentina. Sitio web: click aquí.

martes, 13 de septiembre de 2011

Concepto espacial Vol. 1

Fondo Nacional de las Artes 
Alsina 673, Buenos Aires, Argentina
Inauguración: 13 de septiembre de 2011
Cierre: 11 de octubre de 2011
Artistas: Raúl Flores, Luciana Paoletti, Cecilia Szalkowicz, Sofía Bohtlingk, Mauro Guzmán, Marcelo Galindo y Nicolás Mastracchio
Curaduría: Nancy Rojas

Concepto espacial es un proyecto de curaduría en serie, pensado a partir de la tradición espacialista instaurada por Lucio Fontana en el siglo XX.
Frente al desafío de poner en jaque el desarrollo del concepto de espacio en las imágenes actuales, hace hincapié en aquellos discursos que procesan anárquicamente dicha noción desde diferentes campos de pensamiento y producción.
Solamente una premisa se repite en la puesta en práctica de esta idea-programa: la imposición de un eje. Una especie de pista que tiende a operar como relato moderador exponiendo datos indicadores de otras dimensiones en cada instancia de trabajo.

Delante: Cecilia Szalkowicz / Sin título, 2010, fotografía enmarcada / Sin título, 2010, fotografía enmarcada / Sin título, 2010, cerámica, impresión giclée sobre papel de algodón. Detrás: Nicolás Mastracchio / Memento Mori, 2011, c-print / Espejo, 2011, DVD color- 39" en loop.
Centro: Cecilia Szalkowicz / Sin título, 2010, cerámica, impresión giclée sobre papel de algodón / Sin título, 2010, fotografía, marco con pie. Pared lateral: Nicolás Mastracchio / Memento Mori, 2011, c-print / Espejo, 2011, DVD color- 39" en loop.
Pared fondo: Raúl Flores / Serie En tránsito, 2006, fotografía color.

Pautas del proyecto:
1. A modo de código, una pieza de carácter ajeno intervendrá el campo expositivo impactando sobre su perfil visual narrativo.
2. La naturaleza reguladora de esta pieza con relación al resto deberá permitir la fluidez de una versión desplazada de la denominada guerra de las imágenes.1
3. Serán, éstos, combates ya sea moderados o desequilibrados, diseñados para advertir la presencia de conceptos espaciales producidos con lenguajes actuales.
4. Cada resultante será considerada un terreno ávido para la proyección de planteos estéticos curatorialmente empíricos y divergentes.
5. Estos planteos quedarán supeditados a los factores dominadores de cada conjunto de obras.

Delante: Cecilia Szalkowicz / Sin título, 2010, cerámica, impresión giclée sobre papel de algodón / Sin título, 2010, fotografía, marco con pie. Pared fondo: Raúl Flores / Serie En tránsito, 2006, fotografía color.
Nicolás Mastracchio / Memento Mori, 2011, c-print / Espejo, 2011, DVD color- 39" en loop.


Volúmen 1


Punto de referencia:
“[…] he aquí mi búsqueda más allá del plano usual del cuadro, hacia una nueva dimensión. El espacio. Un gesto de ruptura con los límites impuestos por la costumbre, por los usos, por la tradición, pero —que sea claro- madurada en el honesto conocimiento de la tradición, en el uso académico del escalpelo, del lápiz, del pincel, del color.
Hace tiempo, un cirujano que vino a mi estudio me dijo que ‘esos agujeros’ podía hacerlos él perfectamente. Le contesté que yo también sé cortar una pierna, pero después el paciente muere. Si la corta él, en cambio, el asunto es distinto. Fundamentalmente distinto.” 2

Delante: Cecilia Szalkowicz / Sin título, 2010, cerámica, impresión giclée sobre papel de algodón. Pared: Luciana Paoletti / Mi fiesta de cumpleaños, 2009, registro microbiológico de la fiesta de cumpleaños de Luciana Paoletti realizada el 30 de abril de 2009, a partir del aislamiento y crecimiento de las bacterias y hongos presentes en el aire durante el transcurso del evento, fotografía digital, 12 piezas.
Pared lateral izquierda: Sofía Bohtlingk / Letra, 2011, óleo sobre tela. Centro: Cecilia Szalkowicz / Sin título, 2010, fotografía, marco con pie. Fondo: Raúl Flores / Serie En tránsito, 2006, fotografía color.

Desarrollo:
La proyección de un partido de tenis femenino de los años 703 opera como código inicial de esta partida curatorial.
Dentro de un espectro heterogéneo, la propuesta especula con obras de siete artistas que, a través de la fotografía, el video, la pintura, el objeto y la instalación, desarrollan discursos de distinta índole creando ámbitos propios de circulación narrativa y conceptual.
Espacios expansivos, inestables, fluidos, articulados, estáticos y opresivos —categorías de la Arquitectura- aparecen expresados en este despliegue de contenidos abiertos respaldado por el espíritu de la tradición espacialista.
En este sentido, se ha pensado en los tagli como una faltante codiciada pero también en ciertas escenas cinematográficas que harían eco de una visualidad fragmentada.

Campeonato de Wimbledon 1978 (individual femenino) / Partido final, Martina Navratilova vs. Chris Evert, proyección manipulada.

El contexto ha forjado la necesidad de pensar cada obra-núcleo en función de una disposición que permita ahondar en la posibilidad de una espacialidad organizada en torno a los vicios de la mirada ilusionista. Aquella que es capaz de evocar el artificio y la venida de nuevas dimensiones.
En la era del 3D, de eso trata esta puesta en escena. Y también de un presente que sincroniza con esos tantos niveles de ficción que los espectadores crean y reinventan para salvar al mundo de las realidades adversas.
En este caso, Raúl Flores, Cecilia Szalkowicz, Luciana Paoletti, Nicolás Mastracchio, Mauro Guzmán, Sofía Bohtlingk y Marcelo Galindo son los encargados de recalar en la idea de la ilusión como argumento y de la acción como basamento. Situaciones, ambas, trasladables a aquel histórico partido de tenis y a cualquier relación que implique desplazamientos, coexistencia, enfrentamientos, utopías y la irradiación de múltiples dimensiones en el espacio.



NOTAS

[1] Idea introducida por Serge Gruzinski en su libro La guerra de las imágenes. De Cristóbal Colón a Blade Runner (1492-2019), México, Fondo de Cultura Económica, 2003 (primera edición: 1990).
[2] Lucio Fontana, fragmento del artículo “Defiendo mis tajos”, publicado originalmente en: Una domanda sull'arte contemporanea. Perchè non capiamo?, en La Nazione, Florencia, 24 de junio de 1966, Supplemento núm. 1 - L'uomo - le arti - il sapere, p. 21.
[3] Martina Navratilova vs. Chris Evert. Partido final del Campeonato de Wimbledon 1978, en la categoría individual femenino.

Raúl Flores / Serie En tránsito, 2006, fotografía color.
Mauro Guzmán / Venus y Marte, 2009, foto-performance, toma directa con intervención digital, impresión color sobre lona.
Marcelo Galindo / GALINDO 2006, 2006, video monocanal, DVD color y sonido- 26' 3''.

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Concepto espacial Vol. 1 / Catálogo


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viernes, 10 de diciembre de 2010

Acerca de Crudo, una obra de Mauro Guzmán

Crudo: fabricar un terreno para ensayar lenguajes en el marco de un discurso artístico de aspectos empíricos pero profundamente críticos y políticos.
Crudo: o la derivación de un proceso definido por la ambigüedad icónica y conceptual, la puesta experimental y el riesgo a la hora de concebir un film como obra.
Crudo: una interpretación personal de prototipos visuales que ponen en jaque mecanismos de una cierta autorreferencialidad.
En esta ocasión, Crudo y el idilio de Guzmán por Leonardo Favio, por sus imágenes camp, por el brillo saturado y la impostura a la que los actores han sido sometidos. También el factor escenográfico. En este plano, Favio y el paisaje, Favio y el relato, Favio y lo natural, y lo artificial, Favio y la exploración del lenguaje. Y con la misma lógica, Guzmán y la exploración del lenguaje de Favio. Guzmán y un estudio a través del cual lee su propia obra, en este caso, teniendo como base los materiales del rodaje de Nazareno Cruz y el arte.
…el trayecto desde la poética del recurso a la noción del recurso mismo como discurso. Allí es donde se halla la clave procesual de este proyecto.
…el empleo del residuo. La cocina de la puesta en escena y de sus coordenadas. Y finalmente, pulir la totalidad para obtener el cómo de la construcción del enunciado. Pues los restos también hacen a la forma y el contenido. Lugares donde se concreta la esperanza de la materia que quedó fuera de la película.
Crudo: el cuerpo y la apropiación de su contexto… en crudo. Espacio para despuntar tanto el desenfado de lo escenográfico como una visión autoral del amor, de los modos posibles de la acción y de sus fisuras.
De Favio a Guzmán, de Linda Bler a Griselda y así sucesivamente. El autor, su fábula y sus poluciones artísticas.
Crudo: cámara y acción. Convertir un estudio de filmación en un laboratorio para la investigación, para una búsqueda ensayística. El cine y el arte en su máximo grado de putrefacción, a tal punto que la ficción se extingue. Puesto que Crudo también es el absurdo de anular la edición tras otorgarle protagonismo al sobrante y tejer una trama visual y poco narrativa, solamente con piezas de lo que devino en resto.
Crudo: estética de lo residual en un desarrollo que admite el impacto de la referencia. De Favio a Jeff Koons y de este a Andy Warhol. Y por ende, traer a colación la situación de una filmación rodada en una Factory que conceptualmente es una ficción y que se llama Studio Brócoli.
En Crudo, el camino elevado desde el deseo del film terminado a la apertura de un margen para la exhibición del error.
En Crudo, el ocaso de la pantalla grande en favor de un rastreo más bien intimista. Y así, el permiso para penetrar en algo que el propio autor no había previsto mostrar. Esas capas de la producción que constituyen el abismo de aquello que aún está por entrar en otra fase. Es decir, la materia fílmica a la intemperie, limpia de edición y fiel a una realidad. La realidad de Guzmán como artista, como director y cameraman, como Linda Bler y como otras tantas identidades; la realidad de sus actores, la de la puesta en escena y, en este sentido, la de las instalaciones que construyó como escenario.

El proyecto Crudo fue exhibido en Ribuar Espacio de Arte, Rosario, Pasaje Pam, del 26 de junio al 26 de agosto de 2008.

Texto publicado en: revista Arta, núm. 4, Buenos Aires, 2010, p. 16. Enlace al sitio web de la revista: click aquí.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Tríada // Proyecto Linda Bler. Artista poseída.

Una exposición de Mauro Guzmán.
Curaduría: Nancy Rojas
Museo Diario La Capital, Sarmiento 763, Rosario, Argentina.
Inauguración: 23 de septiembre de 2009
Cierre: 1° de noviembre de 2009

Tríada es la puesta en escena de nueve films pertenecientes a las tituladas Trilogía del terror, Trilogía del amor trágico y Trilogía animal, realizadas por Mauro Guzmán bajo el sello de Studio Brócoli entre 2006 y 2009.
Cada una de estas trilogías es proyectada en el contexto de instalaciones pensadas a partir de la esencia cinematográfica del proyecto, cuyo eje se halla en la traslación de películas clásicas, de géneros específicos, a producciones que fusionan elementos del cine, la literatura y la performance con problemáticas del campo del arte. 
Para el montaje se recurre a la imagen de la sala de cine, que es concebida de modo diferente en tres escenarios. La condición artístico-cinematográfica de estos espacios es acentuada por la presencia de una serie de producciones gráficas que incluyen los afiches promocionales de cada película y el packaging de presentación de las mismas.
La muestra es acompañada de un catálogo que cuenta con la presentación de Fernando Farina, un ensayo de la curadora y textos críticos de Roberta Valenti.

PRODUCCIONES: Trilogía del terror | video-instalación. Proyección: I feel like Linda Blair (2006), Carrie, the power of the mind (2007), Rosamaría’s baby (2008). Autocine Guzmán | video-instalación. Primer Premio de la quinta edición del Premio arteBA - Petrobras de Artes Visuales 2008. Proyección: Trilogía del amor trágico compuesta por Nazareno Cruz y el Arte (2008), La Nancy (2008), Boquitas pintoras (2008). Trilogía animal | video-instalación. Proyección: Linda Kong (2009), Linda y los pájaros (2009), Linda vs. Tiburón (2009). Producción gráfica | carteles y packaging de las películas del Proyecto Linda Bler. Artista poseída, 2006-2009. Artista invitado Marcelo Liñan con el video clip Sálvame incorporado en la Trilogía animal, 2009.

LINKS DE PRENSA Y COMUNICACIÓN: El exceso y la sobreexposición, por Beatriz Vignoli, Página 12, suplemento Rosario 12, 22/09/2009: click aquí Gritos y susurros, por Beatriz Vignoli, Página 12, suplemento Rosario 12, 22/09/2009: click aquí Un caso de posesión artística, por Sara D’Ángelo, La Capital, suplemento Señales, 25/10/2009: click aquí Tríada Guzmán y Tercer ojo de Jacob en el MDLC, nota filmada, video en youtube, Club de Fun: click aquí | Blog Studio Brócoli: click aquí | Página web Fundación La Capital: click aquí | Página web Museo Diario La Capital: click aquí.

Tríada. El imperio de la desmesura

En 2006 Mauro Guzmán se duplica, se traviste y se transforma dando luz a una figura emblemática, a la que da a conocer con el nombre de Linda Bler. En sus intenciones no está el propósito de usar un sobrenombre, sino la creación de un personaje cuyo epígrafe de artista poseída –con referencia al papel de la actriz Linda Blair en El exorcista- responde a la institución de un alter ego femenino en el campo del arte. Encarnado por el autor, este fenómeno protagoniza, en adelante, cada una de sus entregas fílmicas.
Las tituladas Trilogía del terror (2006-2008), Trilogía del amor trágico (2008) y Trilogía animal (2009), realizadas bajo el sello de Studio Brócoli, fueron desarrolladas a partir de la inserción de esta otra identidad artística, que ingresa en este mundo de puestas artístico-cinematográficas desde su estatus de entidad ficticia.  
En este esquema, Guzmán pasa a ser el director de una serie de films cuya estrella principal es su segunda personalidad. Un guiño eminentemente duchampiano, emocionalmente problemático por la imposibilidad de concretar ese escape de sí mismo propio del deseo constitutivo del planteo de Rrose Sélavy.[1] Guzmán sigue siendo Guzmán, en tanto autor. Pero también es Linda Bler, su alter ego. Un juego entre «yo» y «mí» cuya dualidad es estigmatizada a través de un círculo productivo que hoy podemos interpretar a partir de una estructura de concepción triádica.
Los tres grupos de films-obras de esta tríada funcionan como eslabones de un circuito determinado por el uso, el abuso y la fisura de ciertos mecanismos de construcción de las artes visuales, el cine y el teatro. Como interpretante, en el proceso de semiosis,[2] el artista se transforma en esos espectadores mutantes que se distancian a cada momento de los fenómenos estéticos que toman como referencia al mismo tiempo que reniegan de ellos. Decía Susan Sontag, la interpretación es la venganza que se toma el intelecto sobre el arte. Y aún más, es la venganza que se toma el intelecto sobre el mundo.[3]
Estas condiciones que acarrea la interpretación terminan situando al trabajo de Guzmán en un terreno de investigación: sobre géneros cinematográficos, sobre el universo de la puesta en escena, sobre performance. Justamente en los espacios del ensayo, el autor logra la fusión definitiva del experimento con el proyecto-idea desplazando el espíritu exclusivamente accidental que sus pruebas de cámara parecían tener en un primer momento.
En este contexto, Tríada se constituye como un pensamiento actuado y materializado que compila ciertas problemáticas radicadas en esos procesos de interpretación, vinculadas con ese gran monstruo que es la ficción. Como tal, hoy nos será útil para desplegar una visión inicial sobre algunas de las claves del discurso actual del artista.


NOTAS

[1] […] “Nunca me interesó mirarme en un espejo estético”, asegura Duchamp. “Siempre intenté escaparme de mí mismo, aunque sabía perfectamente que sólo podía usarme en una suerte de juego entre «yo» y «mí», por así decirlo”. Speranza, Graciela, “Duchampianas 3”, en: Fuera de campo. Literatura y arte argentinos después de Duchamp, Barcelona, Anagrama, 2006, p. 204.
[2] El empleo de categorías como semiosis e interpretante, así como también las repetidas menciones a lo largo del texto en torno a la existencia de una concepción triádica, se corresponden con un marco de referencia general donde se alude diagonalmente a la semiótica triádica de Charles Sanders Peirce.
[3] Sontag, Susan, Contra la interpretación, Buenos Aires, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2005, p. 30.


Fragmento del ensayo Tríada. El imperio de la desmesura. Publicado completo en el catálogo de la exposición Tríada / Proyecto Linda Bler. Artista poseída, de Mauro Guzmán, Rosario, Museo Diario La Capital, 23 de septiembre al 1° de noviembre de 2009. Enlace a la muestra en este blog: click aquí

viernes, 5 de septiembre de 2008

El diario personal

Exposición colectiva. Itinerancia en Argentina 2008/2009.
CCPE (Centro Cultural Parque de España), Rosario: 5 al 28 septiembre de 2008
MAC (Museo de Arte Contemporáneo), Salta: 5 al 31 diciembre de 2008
Complejo Cultural Santa Cruz, Río Gallegos: 6 al 29 marzo de 2009
MAC (Museo de Arte Contemporáneo), Bahía Blanca: 17 de julio al 16 agosto de 2009
Artistas: Leandro Allochis, Adriana Bustos, Rafael Cippolini, Roberto Echen, León Ferrari, Ana Gallardo, Verónica Gómez, Mauro Guzmán, Daniel Joglar, Guillermo Kuitca (entrevista), Guadalupe Miles, Ariel Mora, Adolfo Nigro.

Colaboraciones en la publicación: Leopoldo Estol, Carlos Herrera, Cynthia Kampelmacher, Fernanda Laguna, Beatriz Vignoli
Curaduría: Nancy Rojas
Organiza: Oficina Cultural de la Embajada de España

La muestra. El diario personal se constituye como la puesta en escena de un ensayo curatorial, caracterizado por la necesidad de recalar en ciertas producciones artísticas indicadoras de algunas formas del pensamiento y el accionar actual. Se ha recurrido a la legendaria idea de diario como metáfora y núcleo conceptual de una serie de discursos portadores de reflexiones vinculadas, ya sea, a una situación personal, a una construcción ficticia de la intimidad o, directamente, al entorno y sus guisas sociales, políticas, culturales y económicas.
Concepción de las obras. La exhibición se concreta a partir de un proceso de materialización y conceptualización en torno a las posibles interpretaciones de la idea de diario personalEn la realización de las obras, cada autor articuló la esfera pública y privada a través de una o varias resultantes. Por eso la muestra cuenta con instalaciones, videos, fotografías, facsímiles de cuadernos, dibujos, collages y algunas intervenciones hechas en el marco de una consideración específica del espacio como soporte. Un proyecto net art, de Roberto Echen, un trabajo basado en Second Life, de Rafael Cippolini, una performance programada para cada inauguración, a cargo de Mauro Guzmán, y una entrevista a Guillermo Kuitca proveniente del Archivo Malba, también forman parte de esta exposición.
El catálogo. El diario-catálogo del proyecto fue elaborado como una pieza de edición limitada donde cada artista desarrolló una propuesta diferente. Participaron como invitados especiales de la publicación: Leopoldo Estol (artista visual), Carlos Herrera (artista visual), Cynthia Kampelmacher (artista visual), Fernanda Laguna (artista visual y escritora) y Beatriz Vignoli (escritora y crítica de arte). Descargar el catálogo en versión PDF: click aquí
Leandro Allochis (Perito Moreno, 1974). Con la serie Yo dormí 7 días con Lorca, constituida por siete dibujos digitales, Allochis patentiza una semana de sus propias alucinaciones. Un mundo donde los personajes, las transfiguraciones y las apariciones del poeta y dramaturgo español quedan plasmados en una mirada documental ceñida de un clima onírico y surreal.
Adriana Bustos (Bahía Blanca, 1965). A través de los dibujos Antropología de la Mula y Ruta de Lili, la artista establece una analogía entre las rutas y las mulas de la colonia con las del narcotráfico. La puesta adquiere cierto aspecto periodístico, reforzado por la apropiación de un tipo de gráfica empleada en publicaciones de los años 40 destinada a mostrar noticias, descubrimientos y curiosidades.
Rafael Cippolini (Lomas de Zamora, 1967). Crítico, curador y ensayista. Presenta el proyecto La suciedad del espectáculo (No existe mejor ficción que la realidad), elaborado como una visión teórico-experimental de Second Life. Desde esta plataforma Cippolini reflexiona sobre los programas que crean mundos virtuales con un interés antropológico, concibiéndolos como realidades alternativas o experiencias no físicas. Expresadas en una producción audiovisual, sus ideas instauran un debate donde caben preguntas como: ¿Cuál es tu intimidad cuando sucede en otro mundo? ¿Cómo es tu diario personal cuando tenés más de tres personalidades?
Roberto Echen (Rosario, 1957). Con una propuesta net art, el artista invita a los espectadores a recibir su diario a través de una suscripción on-line. Durante la muestra, también oferta el facsímil de un cuaderno al que él mismo cataloga como el diario personal de sus vacaciones del verano de 2008. Completa este repertorio con la proyección del video information (cp -R -v /input_dir /output_dir).
León Ferrari (Buenos Aires, 1920). En esta ocasión despliega sus Ideas para obras, etc. Una selección de 24 páginas de un cuaderno personal, impresas y enmarcadas, fechadas entre mayo 1993 y septiembre 1995.
Ana Gallardo (Rosario, 1958). Con una perspectiva intimista, produce el video Paco Luna. Cantante que surge de una filmación realizada en el Hotel Virreyes, de la ciudad de México, en marzo de 2008. El relato se halla anclado en una historia personal, la de Paco Luna, a quien la autora conoció durante una residencia artística en México.
Verónica Gómez (Buenos Aires, 1978). Elabora una escena tanto anecdótica como subjetiva a través de Habitaciones disponibles para señoritas. Una instalación compuesta por dibujos, cartas, un mantel, una fotografía y tickets que, bajo los efectos de la luminiscencia, ofrecen indicios de una vivencia de la artista.
Mauro Guzmán (Rosario, 1977). A través de una video-instalación performática, el autor investiga la mutación de Linda Bler, su alter ego, en las múltiples víctimas femeninas inspiradas en las protagonistas de los films que reconstruye en sus obras de las tituladas Trilogía del terror (2006-2008) y Trilogía del amor trágico (2008). La presentación incluye una performance en cada inauguración de la exposición.
Daniel Joglar (Mar del Plata, 1966). Su instalación La intimidad de los objetos alude a un espacio propio, un lugar para la introspección que opera con las claves de la memoria subjetiva.  Sobre una mesa, Joglar dispone de una serie de piezas fragmentarias que guardan una historia vinculada con sus distintas etapas de producción en diferentes campos de trabajo.
Guillermo Kuitca (Buenos Aires, 1961). El diario personal de Kuitca es planteado a partir de un documento del cual nos hemos apropiado curatorialmente. Se trata de una entrevista registrada en formato audiovisual proveniente del Archivo Malba, que fue realizada en 2003 en ocasión de una muestra retrospectiva del artista.
Guadalupe Miles (Buenos Aires, 1971). Un grupo de imágenes revela la tónica intimista característica de la fotografia. Tomadas en Sunchales entre 2005 y 2007, estas fotos presentan situaciones cuyo clima se completa con las resonancias de un tema musical de la cantante y compositora Verónica Condomí.
Ariel Mora (Neuquén). Una intervención espacial hace eco de una visión crítica y abstracta de la concepción de lo íntimo en la sociedad actual. Para Mora, simulacro, superficialidad y brillo son ideas fundamentales en la construcción de una perspectiva propia del diario personal.
Adolfo Nigro (Rosario, 1942). Cuatro cartas, materializadas como collages, ponen en foco la vinculación de Nigro con lo surreal como aspecto de la representación, en función de la alusión a relaciones que el autor ha entablado con personas y lugares que determinan una geografía íntima.

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ARTÍCULOS DE PRENSA: Las intimidades reales y ficticias, por Beatriz Vignoli, Rosario 12, 9 de septiembre de 2008 | Testimonio de vida, testimonio de época, El Tribuno, sección Arte & Cultura, Salta, 7 de diciembre de 2008 | Inaugurarán el viernes la muestra El diario personal, El Periódico Austral, Río Gallegos, 3 de marzo de 2009 | Muestra itinerante: El diario personal en el complejo, Tiempo Sur, Río Gallegos, 3 de marzo de 2009 | El diario personal de consagrados, La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 17 de julio de 2009 | La plástica gana espacios con nombres locales y nacionales, La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 19 de julio de 2009 | Ver los artículos: click aquí.